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Té Matcha, la tradición oriental de la ceremonia del té.

Té Matcha, la tradición oriental de la ceremonia del té.

El origen del matcha proviene de muchos siglos atrás, de la época de la dinastía china Tang. En China era muy común su consumo, al comienzo prensaban las hojas del té en forma de cubos y luego los infusionaban. Más adelante los monjes chinos zen, molieron estos cubos y los convirtieron en un polvo fino que hoy es conocido como el té matcha.

En el siglo XII un monje japonés llamado Eisai Myoan, viajó a China y conoció esta novedosa infusión y sus beneficios para la salud. Entonces se llevó unas semillas a Japón donde promovió su consumo. Myoan quería mejorar la salud y prolongar la vida de la población de China. 

Además de consumir el té matcha en sus propias prácticas budistas, el monje escribió un libro titulado “Kissa Yōjōki”, que se traduce como “Beber té para la salud” en el que explica los diversos beneficios para la salud de este brebaje. Con el tiempo, el té matcha se popularizó en japón entre los guerreros samurais y a principios del siglo XVI se formaliza su uso en la ceremonia del té japonesa.

La ceremonia del té en Japón es un protocolo para preparar el té matcha, que viene de la influencia del budismo zen y la importancia que se le da a la contemplación, reflexión y toma de consciencia. El objetivo es olvidar lo material y mundano para purificar el alma, utilizando el té matcha para el equilibrio espiritual en armonía con el Universo.

Existe confusión entre el matcha y el té verde, aunque provienen de una misma planta, su sabor y propiedades son muy diferentes. Por un lado la cosecha es diferente, si lo que se busca es matcha, se necesita recolectar los brotes y las hojas días antes de que estén maduros. Luego esas hojas y brotes se terminan de madurar bajo la sombra. Las hojas al no recibir los rayos del sol elevan su nivel de clorofila, generando un cambio en su color y sabor. Por eso, el brebaje de té matcha es siempre de un color verde más vibrante que una taza de té verde.

Mientras el té matcha tiene una consistencia espumosa y cremosa, el té verde es completamente líquido e incluso cristalino. Además, el té matcha tiene muchos más aminoácidos, teína y antioxidantes que el té verde, siendo considerado un superalimento por sus características terapéuticas y elevado nivel de nutrientes y antioxidantes. El matcha no solo se puede consumir como una bebida, también se puede utilizar para elaborar postres, helados y batidos. De hecho, en la cultura japonesa, se elaboran múltiples recetas de repostería con este ingrediente.

Por esa razón, el matcha es parte del catálogo de Brota porque está acorde a nuestro objetivo de disponibilizar los alimentos con la más alta concentración nutricional y terapéutica. Queremos llegar a todos los rincones del mundo incentivando a la población a incorporar los superalimentos a su día a día para así mejorar su bienestar y calidad de vida.